–¿Qué clase de versos cantan por aquí?, le pregunté, feliz de que la máq… la cinta magnética se estuviera tragando todas esas declaraciones de Alberto Cruz de Salamanca.

(Entrevista realizada por Mario Céspedes a Violeta Parra, el 5 de enero de 1960, para Radio Universidad de Concepción).

La imagen de la cinta magnética “tragándose” el saber del cantor popular, resulta ser una bella y precisa metáfora de los modos de hacer de Violeta como investigadora de la tradición oral. Precisamente, relevar el legado de Violeta Parra como estudiosa del repertorio campesino, lo visionaria de su mirada, fue el objetivo de los dos conversatorios que el “En el nombre de Violeta” realizó en dos liceos de la Provincia de Concepción.

El primero de ellos, en el Liceo Almirante Pedro Espina Ritchie de Talcahuano, el pasado 8 de agosto; tuvo como relatora a la directora del Archivo de Cultura Tradicional, Patricia Chavarría, quien, junto al “Trío Tres Cuerdas”, se encargaron de mediar el legado de la compositora con la comunidad estudiantil. El segundo encuentro, realizado el 9 de agosto, se realizó en el Liceo Luis de Alavá de la comuna de Florida; donde Patricia estuvo acompañada por las músicos Ema Millar y Gloria Toro, quienes interpretaron parte de un escogido repertorio campesino para los y las estudiantes.

Los gestos de archivo y la importancia de mirar nuestro entorno cultural, desde la pulsión del registro, fueron los ejes que definieron el diálogo impulsado por Patricia Chavarría como mediadora del encuentro. La comunidad estudiantil tuvo la oportunidad de pensar las manifestaciones culturales como procesos y prácticas que n son fijas, que cambian en el tiempo y, en ello, percibir la pertinencia del registro (ya sea escrito, visual o sonoro) como dispositivo narrativo que guarda y sitúa para comprender nuestro presente. Los objetos y testimonios del pasado, sólo tienen sentido en virtud de las relaciones y la forma en que nos ayuda a comprender el presente, a desanudar las problemáticas del hoy. En ese sentido, Violeta Parra – pero también Margot Loyola, Gabriela Pizarro y la misma Patricia Chavarría- logra captar, grabadora de cinta en mano, la riqueza de la tradición oral campesina para sus propias composiciones dentro de la creación contemporánea. “Máquina” que hoy, a través de lo digital, ofrece diversas posibilidades de registro a las generaciones más jóvenes.

“El patrimonio oral se vive tocándolo, practicándolo, creando obras nuevas”, explica Javiera Hinrichs, coordinadora de “En el nombre de Violeta”. Por ello, cada instancia mediadora estuvo vinculada a una muestra musical en vivo que activó el baile entre estudiantes y profesores, pudieron conocer parte del repertorio campesino, y (re) conocer diversas afinaciones de la tradición musical. La invitación fue a investigar e interesarse por saberes invisibilizados de nuestra cultura. Les invitamos a ver nuestra galería de imágenes y la cápsula audiovisual de los conversatorios.

RESUMEN

Revisa lo que que se vivió en los Conversatorios Educativos. Fotos y video por PatagonMedia.

–¿Qué clase de versos cantan por aquí?, le pregunté, feliz de que la máq… la cinta magnética se estuviera tragando todas esas declaraciones de Alberto Cruz de Salamanca.

(Entrevista realizada por Mario Céspedes a Violeta Parra, el 5 de enero de 1960, para Radio Universidad de Concepción).